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| Caso Zambrano: Comenzó el juicio contra Chauque. Sugestivos detalles. ¿Falso testimonio? |
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A las 10,05 ingresó al recinto Luciana Gisela Fernández(22), a la sazón simultánea amante de Chauque y Zambrano, y empleada-¿o socia?- del hombre de prensa trágicamente desaparecido. La mujer, aportando su versión de lo ocurrido antes, durante y después del criminal desenlace, incurrió en numerosas y graves contradicciones en relación al contenido del expediente, a punto tal que el abogado Fernando Bóveda, querellante adhesivo en representación de la madre y hermanos del periodista, le formuló cargo penal por el presunto delito de falso testimonio, pidiendo su detención, cuestión que el Tribunal deberá resolver en el momento oportuno.
Los actores involucrados en el tratamiento formal del tema, de arranque nomás, evidenciaron, cada uno por su lado, la estrategia prevista, en pos de sus propios objetivos trazados. La Fiscal de Sala, doctora Fernández de Montiel, abriendo el debate, dio lectura formal a la imputación contra Chauque, contenida en el expediente. Las primeras preguntas fueron formuladas por el Presidente de Trámite Alfredo José Frías, recibiendo de entrada nomás, respuestas dubitativas, cuando no abiertamente contradictorias. Luciana Fernández declaró que "Zambrano sabía que me veía con Chauque, Estaba muy enojado. Me dijo que me iba a quitar todo. Yo le aseguré que ya no tenía nada que ver con Chauque."
En su desordenado relato de las jornadas y horas previas al crimen, también se contradijo reiteradamente, por ejem plo, señalando por un lado que Chauque y Zambrano nunca habían tenido contacto directo, pero luego "reveló" que días antes, ambos hombres tuvieron un violento roce en el barrio Mariano Moreno, en circunstancias en que el imputado caminaba por la calle San Lorenzo, y Zambrano, a bordo de su auto, se desplazaba a contramano, insultándolo. Cuando se le preguntó si ambos hombres habrían tenido contacto físico, respondió que no.
Fue el abogado Bóveda, quien sorprendió a los presentes en la Sala, al plantear su extrañeza "por una inexplicable omisión "del informe forense sobre la autopsia practicada al cadáver de la víctima, que "presentaba lesiones y cortes en el rostro, y un edema cerebral. Se está hablando de dos disparos, uno que dio en el blanco y otro en la pared, pero nadie dice nada sobre el informe forense." También apuntó que el disparo mortal, fue concretado "en dirección descendente" , detalle que contradice lo expuesto por Fernández, quien dijo que Chauque disparó de frente.
La mujer tampoco fue clara al responder sobre las llamadas telefónicas por celular, entre ella, Chauque y Zambrano. Expuso que después de ocurrido el hecho, se comunicó con la señora Eulalia Quevedo Carrillo, esposa del senador Guillermo Jenefes, informándole que Zambrano, había sufrido "un accidente". El querellante adhesivo Apaza, pidió requerir el testimonio de esa empresaria, y además, citación de Juliana Talarico y el concejal Santiago Jubert, con quien Zambrano había manifestado que tenía comprometida una reunión el día anterior. La Fiscal Fernández, solicitó exhibición de la ropa que vestía el periodista en el momento de sufrir el ataque, con el propósito de cotejar lo dicho por la testigo en ese aspecto, a lo que el Tribunal accedió, concediendo un cuarto intermedio de diez minutos, para dar lugar a disponer lo solicitado. La primera parte de la jornada, concluyó a las 14,15, justo cuando se escuchaban disparos a lo lejos, generando la curiosidad de los periodistas, quienes raudamente se dirigieron hacia la Casa de Gobierno, donde fuerzas policiales reprimían a maestros y profesores en manifestación. La audiencia, se reanudaría a las 17, con la comparencia de los testigos Patricia Cruz de Melián, Diego Martín Melián, Rosa Panique, Darío Alberto Mamaní, y Edgar Silvio Leitón.-(ServiPren) |



SAN SALVADOR DE JUJUY, 11 de marzo.-(ServiPren).-
Antes de ingresar a la sala, autoridades judiciales advirtieron que durante la audiencia todos los teléfonos celulares tendrían que permanecer apagados. Al parecer, la fiscal
Afirmó tener una relación laboral con el periodista, además de la sentimental, precisando que "teníamos una Productora que se llamaba "Promoción y Publicidad",que estaba totalmente a mi nombre y otra llamada Publicidad "Enigma". En este punto, la testigo incurrió en notoria contradicción, al señalar por un lado, que era secretaria personal de Zambrano, cobrando un sueldo de "cuatrocientos o quinientos pesos", y por otro, que "éramos socios" en las productoras. Recalcó que Zambrano tenía 14 tarjetas de crédito, "y a todas las manejaba yo."
El abogado Vicente Apaza, querellante adhesivo representante de la empresa Radio Visión Jujuy S.A. fue implacable al disparar una batería de preguntas con velada intención de orientar la causa hacia el terreno de un crimen político, a las que Luciana Gisela Fernández respondía con irritante ambigüedad.
La revelación de Bóveda, según interpretaron los periodistas presentes, podría dar significativo vuelco a las investigaciones, obligando a poner la mirada en lo actuado por el Juez Juan Carlos Nieve, instructor de la causa. Bóveda y Apaza, sentados uno al lado del otro, coincidieron en silenciosos gestos no menos significativos.






